Autora: Dra. Lucila Sagué
Definición: La hipertensión arterial es una enfermedad crónica que se caracteriza por valores de tensión arterial elevados. Según los valores medidos, una persona puede ser hipertensa leve, moderada, grave o muy grave. Se considera hipertensa a una persona que tiene TA mayor a 140 mmHg de sistólica (máxima) o más de 90 mmHg de diastólica (mínima). (Valores normales de TA: 120-80 mmHg).
Causa: En la mayoría de los casos no se conoce y en esos casos se denomina Hipertensión Idiopática. Algunas personas son hipertensas debido a otras enfermedades o a medicación y en esos casos se llama Hipertensión Secundaria. En general, el antecedente existe y la persona recibe algún tipo de medicación para mantener los valores de Tensión Arterial normales o tiene una dieta especial sin consumo de sal y otros alimentos.
Signos y Síntomas: En zonas agrestes se puede presentar una situación aguda en un enfermo de hipertensión que se denomina Crisis Hipertensiva, que puede tener diversas causas como el miedo, la ansiedad, una ingesta importante de sal, el olvido de la toma de la medicación, etc. Se caracteriza por:
· Valores de Tensión Arterial altos en diversa magnitud
· Puede ser completamente asintomático o tener síntomas como:
· Cefalea
· Visión borrosa
· Zumbidos en los oídos
· Dolor en la nuca
· Hemorragia nasal
· Rubicundez (color rojizo de la piel de la cara)
Ante el diagnóstico de Crisis hipertensiva, que en general requiere de un tensiómetro para conocer los valores de Tensión Arterial, se debe proceder a:
1. Tranquilizar a la víctima, mantenerla acostada, abrigada e hidratada.
2. Si la persona no tomó su medicación habitual, que lo haga en ese momento.
3. Controlar en 1 o 2 horas los valores de Tensión Arterial. Si no descienden considerar la evacuación porque la medicación necesaria para controlar una crisis hipertensiva es distinta a la medicación que puede estar tomando el paciente y deberá ser administrada en un medio hospitalario.
Si ante una sospecha de una crisis hipertensiva aparece algún déficit neurológico como ser dificultad para el habla, parálisis o debilidad en algún miembro, sensaciones de hormigueo en el cuerpo, convulsiones o cualquier disminución del AVDI se debe sospechar que por el aumento repentino de la tensión arterial ocurrió una hemorragia en el cerebro, lo que se conoce como Accidente Cerebrovascular Hemorrágico. En estos casos se debe proceder a la evacuación inmediata de la víctima. |